Guajira
Timeline
1990-1994

César Gaviria
Se generó un contraste entre la industrialización minera y el reconocimiento de la autonomía indígena. Esto impulsó un despertar artístico y teatral que utilizó la cosmogonía Wayúu como denuncia frente al abandono estatal.
Ernesto Samper
Marcado por la debilidad institucional del Proceso 8.000, el departamento sufrió la violenta expansión paramilitar hacia sus puertos y zonas mineras. Ante la ausencia estatal, el sector cultural se refugió en el teatro y el vallenato tradicional como refugios de cohesión y rescate de la oralidad.
1994-1998

1998-2002

Andrés Pastrana
Coincidió la creación del Ministerio de Cultura con un vacío de poder que permitió a las AUC capturar las rentas públicas locales. La comunidad respondió fortaleciendo la soberanía visual, usando el cine y video comunitario para proteger la memoria de los clanes frente a la guerra.
Alvaro Uribe
La región vivió entre el rigor militar y tragedias como la de Bahía Portete, volcando el arte hacia la reparación simbólica. Destacó la proyección internacional del sistema del Palabrero ante la UNESCO y la protección legal de festivales frente a la comercialización
2002-2010

2010-2018

Juan Manuel Santos
Se priorizó la "Paz Territorial" y el blindaje del vallenato patrimonial, pese al colapso institucional por clanes políticos locales. El arte y el audiovisual fueron claves en zonas de transición para liderar la reconciliación y tramitar colectivamente el dolor del conflicto.
Iván Duque
Se buscó tecnificar la cultura, enfrentando luego la parálisis de la pandemia. La resiliencia destacó mediante la medicina tradicional Wayúu y un muralismo social que integró a la población migrante en la recuperación estética urbana.
2018 - 2022

2022-2026

Gustavo Petro
El enfoque viró hacia la justicia climática y la autonomía de saberes, declarando la emergencia social para atender la crisis humanitaria. Las manifestaciones culturales hoy funcionan como plataformas de protesta frente a proyectos energéticos, defendiendo el territorio y el acceso al agua.
Recorrer la Guajira nos lleva a meter nuestros pies en la arena del desierto, a sentir sus vientos y a contemplar un horizonte abierto como el del Cabo de la Vela. Este territorio donde el desierto se encuentra con el azul profundo del mar Caribe, es la tierra sagrada de los wayuu, indígenas que nos han enseñado que ningún camino es largo, con sus sabios silencios, sus mochilas tejidas y sus relatos que nacen de muchos amaneceres y atardeceres frente a un sol que parece brillar más que todos.